Palantir: cuando el software deja de ser herramienta para convertirse en poder
Tim Cook no vivió de la herencia de Jobs
La impopularidad de la inteligencia artificial ya no se puede maquillar
La web está empezando a hablar en «agéntico»
Cuando hackear se industrializa: lo que Anthropic reconoce sobre su propio modelo
Si tienes garaje y haces menos de 300 kilómetros al día, el eléctrico ya gana. Sin discusión.
España no está atrayendo la industria de la inteligencia artificial: está alquilando su territorio a la de otros
Ticketmaster, por fin ante el espejo: cómo un monopolio convirtió la música en una trampa
En la era de la inteligencia artificial agéntica, tu marca se va a convertir en una API…
La prohibición como coartada tecnológica
La inteligencia artificial frente al espejo de la sociedad: miedo, violencia y propaganda
Meta no intenta reparar los daños que provocó: lo único que quiere es impedir demandas masivas
Cuando el coche autónomo empieza a gestionar la ciudad
La cosecha cautiva: cómo John Deere quiso convertir el software en un peaje
Mythos, o cuando hackear deja de ser difícil
Google, la inteligencia artificial y el día en que el buscador decidió dejar de ser neutral
La empleabilidad algorítmica
A la industria de la inteligencia artificial le encanta la inflación de tokens. A tu empresa no debería…
Colorado y el fin del frenar solo durante el tramo de radar
Pensar cansa: por eso estamos empezando a dejar que la inteligencia artificial lo haga por nosotros
La soberanía tecnológica era un mito… hasta que China decidió tomársela en serio
Trump no quiere sólo ganar elecciones: quiere hackear la democracia
La primera generación de humanos dotados de externalización cognitiva
Hablar de soberanía digital es fácil… construirla no tanto
Un depredador no se arregla: hay que desmontarlo
Sora no murió: OpenAI la ejecutó para salvarse a sí misma
Las empresas que usen bien la inteligencia artificial no parecerán empresas «de toda la vida»
Arm y sus chips propios pueden cambiar el equilibrio de poder en la inteligencia artificial
Terafab o la fábrica del poder: cuando la inteligencia artificial empieza a construirse fuera del mercado… y quizá fuera del planeta
Redes sociales: un negocio obsceno que empieza a pasar factura
Camiones eléctricos: la oportunidad logística que España no puede seguir ignorando
El choque entre el Pentágono y Anthropic es una advertencia para cualquier empresa que compre inteligencia artificial
La máquina que empieza a rediseñarse sola
Instalar paneles es declarar la independencia
El sueldo ya no basta: cuando tu verdadera retribución se mide en tokens
La guerra del algoritmo: cuando el objetivo ya no es el ejército, sino la persona
No es sólo inteligencia artificial: es el sistema operativo de tu criterio
El siguiente gran conflicto laboral ya no está en la pantalla
¿Y si la inteligencia artificial no fuera de Silicon Valley, sino del Estado… o de varios Estados?
Mi archivo como dataset intelectual
La inteligencia artificial no sustituye a la estrategia: la deja al descubierto
La inteligencia artificial deja de parecer gratis: quién y cómo pagará la factura
Cuando el anonimato era «suficiente»: LLMs y reidentificación
Cuando el «metaverso» son bots hablando entre sí… y los compra Meta
La estafa perfecta: cuando tu móvil es la puerta y la IA es la llave maestra
Cuando tu distro tiene que preguntarte la edad: la infantilización de Internet como arma regulatoria
El gran timo del híbrido: cuando la ineficiencia se disfraza de supuesta virtud
Cuando la Casa Blanca se convierte en un cajero automático para corruptos
Soberanía tecnológica europea: o dejamos de alquilar el futuro a Silicon Valley, o seguiremos pagando peaje democrático
El mundo por dentro: por qué los world models están a punto de convertirse en el eje de la próxima arquitectura de la inteligencia artificial
Por qué centrarse en la reducción de costes en plena revolución de la inteligencia artificial es un error estratégico
La neutralidad activa como estrategia de país
¿Guerras cada vez más algorítmicas?
Trae tu propia llave: el BYOK como síntoma de que la inteligencia artificial se está comoditizando
Cuando copiar es racional: lo que la inteligencia artificial deja al descubierto en la educación
La inteligencia artificial ya no «ayuda»: ahora empieza a despedir
Cuando la inteligencia artificial deja de ser «una opción»: el nuevo contrato laboral (y académico) ya está aquí
El día en que el Pentágono decidió que la ética era un estorbo
La productividad que no se convierte en tiempo libre
Por qué los modelos del mundo se convertirán en plataformas, no en superpoderes corporativos
Freedom.gov: el manual de supervivencia del imperio cuando deja de serlo
Cuando 250 textos bastan para hackear la «verdad» de un LLM
Veintitrés años. Se dice pronto…
Inteligencia artificial en Europa: más productividad, menos ruido… y una brecha que crece en silencio
El juicio a Zuckerberg es solo la punta del iceberg: por qué Meta, X y TikTok son estructuralmente tóxicas para la democracia
El mito se rompe: los vehículos eléctricos son más fiables y reparables que los de combustión
llms.txt: un pequeño archivo para no perderse en la web en la era de la inteligencia artificial
Nexperia, China y los confines del poder tecnológico
La burbuja que se enchufa: la inteligencia artificial se financia fuera de balance y se alimenta a base de turbinas
Aparquemos de una vez el maldito tranvía
Mi próxima televisión será un monitor
¡Ay, Robot!! La Roomba, de pionera de la robótica doméstica, a la bancarrota
Mi participación en la selección de pensadores tecnológicos de El País
MCP y el contrato de futuro de la web: hacia una internet donde los agentes de inteligencia artificial actúan en tu nombre
Para entender la inteligencia artificial, primero debemos entendernos a nosotros mismos
El futuro del trabajo no será tan distinto como lo imaginamos
Los chatbots de inteligencia artificial y los peligros del modo voz
GEO: el nuevo caos del SEO y cómo las marcas pueden evitar perderse en el panorama de la inteligencia artificial
Cuando tu frigorífico empieza a intentar venderte cosas
La revolución silenciosa de las baterías
De las cajas negras a los agentes personales: por qué el código abierto decidirá el futuro de la inteligencia artificial corporativa
Cuando decir «hasta aquí hemos llegado» al turismo de masas se convierte en política
El clima se descompone: la década en que el planeta empezó a olvidarse de respirar
La carta estratégica de China: convertir las tierras raras en un arma
Sin pánico ni épica: La Generación Z y la inteligencia artificial
¿Ha muerto la web? The Economist y el inesperado funeral de la Internet abierta
El lento apagón de los concesionarios: la profecía que se va cumpliendo
Inteligencia artificial y corrupción: por qué tiene sentido que una inteligencia artificial controle el gasto público
El coche eléctrico no es una moda: es la infraestructura del futuro
Cuando tu jefe es un algoritmo: la oficina que desaparece
Una broma de mal gusto llamada «antimonopolio»
Will Smith, fotos de naturaleza y la pérdida de la inocencia visual
Rediseñar la alfabetización en inteligencia artificial para reconfigurar el futuro del aprendizaje y del trabajo
El apocalipsis climático a la carta: cómo la ignorancia trumpista nos mata a todos
Perforar al revés: la Noruega que devuelve el dióxido de carbono al subsuelo
La paradoja india
Dar a un pirómano una lata de gasolina y un mechero
Más madera: Estados Unidos y el suicidio climático trumpista
Aranceles y automatización: lo absurdo de sabotear la reindustrialización de los Estados Unidos
La paradoja laboral de la inteligencia artificial generativa: ¿transformación sin disrupción?
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